Por qué necesitamos un enfoque más colaborativo de la educación en el ámbito audiovisual
Jeff Hastings, DIRECTOR GENERAL

Independientemente del lugar que ocupe en el ecosistema audiovisual, lo más probable es que gran parte de su trabajo consista en estudiar las últimas tecnologías. Al fin y al cabo, si quieres ofrecer a tus clientes una solución atractiva, tienes que estar al tanto de las innovaciones técnicas que se producen continuamente en el sector.

Tradicionalmente, esta carga de autoformación recae de forma desproporcionada en los integradores de sistemas y otros consultores técnicos, que son los magos cuyo trabajo consiste en conocer con precisión la combinación adecuada de hardware y software para ofrecer lo que piden los clientes. De hecho, gran parte de su valor se deriva de sus amplios conocimientos del sector, adquiridos a lo largo de muchos años de investigación y ejecución con éxito. Este modelo funcionó bien durante muchos años, pero creo que los fabricantes de hardware y los proveedores de CMS deberían desempeñar un papel más activo a la hora de ofrecer oportunidades de formación a integradores y consultores técnicos.

Compartir la carga educativa de forma más equitativa significa que todos los que formamos parte del sector tenemos que cambiar nuestra forma de lanzar productos al mercado. Ya no basta con desarrollar una nueva solución y lanzarla al mercado sin apenas apoyo educativo. El mercado está demasiado saturado y la competencia es demasiado feroz. Necesitamos un enfoque más colaborativo. Pero, ¿por dónde empezar?

La verdadera colaboración comienza meses (si no años) antes de que un nuevo producto vea la luz. Si se desarrollan nuevos productos en un vacío interno, se corre el riesgo de obtener información clave demasiado tarde. Para obtener información lo suficientemente pronto como para corregir el rumbo y perfeccionar su oferta, invite a socios de confianza del sector al proceso de desarrollo del producto. Por ejemplo, encuestamos sistemáticamente a muchos de nuestros socios de CMS más cercanos a lo largo del proceso de diseño e ingeniería para validar los conjuntos de características y comprender la funcionalidad que es más importante para ellos. Esta práctica se ha convertido en una parte cada vez más importante de nuestro ciclo de desarrollo de productos. No sólo garantiza que lancemos los mejores productos al mercado, sino que lo hacemos con mucha más confianza en que el hardware que construimos será aceptado por la comunidad de CMS en general.

Los obstáculos educativos más importantes siguen existiendo después de la comercialización de un producto, y por eso creemos que es importante ofrecer una serie de oportunidades para formar a nuestros socios industriales. Por ejemplo, nuestro Academia BrightSign es un programa de estudios que ofrecemos desde hace tiempo a nuestros socios distribuidores actuales y potenciales. Se trata de un riguroso conjunto de cursos que, una vez completados, allanan el camino para que los participantes se conviertan en distribuidores autorizados de BrightSign. También hemos puesto en marcha algo llamado BrightSign En directouna creciente biblioteca de vídeos instructivos de una hora de duración que alojamos en Vimeo.

Volviendo a mi idea original de que nosotros, las empresas que fabricamos el hardware y el software que sustentan el ecosistema audiovisual, debemos esforzarnos más por educar de forma proactiva a nuestros socios del sector. Estamos más interconectados que nunca y, en muchos sentidos, nuestro éxito colectivo depende de nuestra capacidad para encontrar nuevas formas de colaborar y compartir las mejores prácticas.